El Puerto rediseña la ampliación norte para admitir buques de 450 metros.


La ampliación norte del Puerto de Valencia se inauguró hace apenas tres años, aunque el proyecto original -cuyo coste superó los 200 millones de euros- tendrá que someterse a un rediseño para evitar que la infraestructura quede desfasada mucho antes de lo previsto. El problema entronca con una de las principales tendencias del transporte marítimo actual. Para optimizar costes, los buques han ido ganando su tamaño y, según los expertos, continuarán en aumento. De hecho, en una década, superarán los 450 metros de eslora y esto dificulta la maniobrabilidad, según constata el estudio que ha encomendado la Autoridad Portuaria para maximizar la comercialización de las futuras terminales.

En la práctica, la disposición de los diques que constituyen la ampliación norte complicaría, y mucho, el viraje de los megabuques en el interior de este recinto. De ahí que los técnicos estén estudiando distintas alternativas para enmendar el problema antes de que suponga un lastre a la competitividad del Puerto.

Entre las opciones que baraja la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) figura desde el recorte de muelles interiores al traslado de las futuras terminales a una nueva ubicación, según reconoció ayer su presidente, Aurelio Martínez, al término del consejo de administración.

Cualquiera de estas actuaciones conllevará un coste adicional a las obras ya ejecutadas, si bien Martínez descargó de responsabilidad a los ingenieros que redactaron el proyecto primigenio: «Cuando se diseñó la ampliación norte hace 15 años nadie sabía de qué modo iba a evolucionar el tamaño de los barcos».

Lo cierto es que el impacto económico de estos ajustes podría haber sido incluso mayor, si se hubieran acometido las actuaciones de relleno de explanadas (las que tienen aflorar a la superficie las nuevas terminales). Las modificaciones deberían ser, por tanto, mínimas y afectarían, en el peor de los casos, a una parte de los muelles ya construidos.

Aun así, el estudio de alternativas técnicas para permitir el acceso de barcos de hasta 450 metros de eslora ya están condicionando proyectos inmediatos de la Autoridad Portuaria, como la nueva terminal de cruceros, que tendría que licitarse en breve. «El pliego de condiciones está redactado y consensuado con Puertos del Estado», reconoció Aurelio Martínez, pero se está a la espera de conocer su ubicación definitiva. Y es que los ingenieros de la APV estudian si mantener su localización actual o trasladarla a otro punto del recinto portuario.

Por otra parte, Martínez avanzó que el tráfico de contenedores llenos aumentó un 6,5%, frente al desplome de los vacíos, que caen un 13%. Asimismo, el máximo responsable del Puerto se mostró confiado en cerrar un acuerdo con Parc Sagunt para desbloquear la venta de su parcela en este enclave ante el interés de operadores como Mercadona. A su juicio, el pliego podría estar listo antes de que acabe el año.

Fuente: elmundo.es

Share Button